¿Dónde está la cámara oculta?

Si, tal y como lo leéis, nunca en la vida en mis dos años viviendo fuera de casa me he quedado tan a cuadros como ayer, cuando me fui a Bcn a buscar una morada para los próximos 9 meses.

Ya en el tren tuve mi primer encontronazo con la "causalidad" o como lo queramos llamar, tuve uno de mis episodios de premonición al ver a una mujer tambalearse con un café, algo me decía que ese recipiente se iba a derramar sobre mi, y oye, si tuviera este tipo de clarividencias para echar la quiniela, puedo asegurar que ya estaba viviendo en la Moraleja.

Dicho café cayó sobre mi camiseta (blanca blanquísima y recién puesta) para estar llena de lamparones marrones. Me tocó ir al baño, lavarla y esperar 20 minutos a que el secamanos hiciera efecto en ella. Algo se apañó, pero vamos, un poco manchada que aparecí, a las 13:39h en la estación de Sants dispuesta a ver todos los pisos que pudiera. Me puse el pelo por encima de los hombros a ver si eso podía solucionar el temita del café y cogí por primera vez el metro de la ciudad Condal.

El primer piso era perfecto, en Gràcia, habitación grandecita, lila, con cama de matrimonio, sillón, balconcito y un requetearmario empotrado. El precio estaba bien sino fuera porque entendí mal una cosa y ya me fui desanimada de allí.

El resto de pisos que vi...bueno, la verdad es que casi salgo corriendo nada más entrar por la puerta, uno de ellos la habitación parecía bricomanía, un horror y encima la dueña de la casa "vivía" allí una vez por semana y la muy cabrona tenía la mejor parte de la casa, los demás pues como que si querían tener vida social que se la hicieran en su propia habitación. Si me llego a quedar esa cosa me veo a todos mis amigos en plan brico construyendo algo en el cuarto, porque de verdad, no es que entraran ganas de hacerlo es que creo que era el taller y con algo te tendrías que entretener.

Otro piso que vi fue el que dije la frase que encabeza el post, de verdad, creí muy muy profundamente que estaba siendo objeto de un programa de cámara oculta.
Estaba en el barrio gótico, a un paso de la rambla y en el anuncio ponía que ahí vivían dos chicos cosmopolitas, dj's, que alquilaban una habitación en el ático. Pensé, ualá! cómo mola no?...pues MEEEC error. No molaba una mierda.

Nada más llegar al patio casi me da un xungo al ver la puerta rota y mogollón de cristales por el suelo, tal y como iba subiendo por las escaleras iba rememorando las típicas escaleras y rellanos que salen en las películas donde los yonkis van a por su "dosis", de verdad, no exagero, si me hubiera encontrado a alguien por el suelo con una jeringuilla y pegándose el viaje a lo Trainspotting no me habría parecido extraño. Un poco bastante acojonante, pero no extraño.

Una vez arriba del todo (debo recalcar que esas escaleras eran la muerte, es mucho más fácil subir al Micalet con tacones y con gente bajando) me abre la puerta un tío que vamos, ¿cómo describirlo? mmm no sé, lo único que sé es que se parecía mucho a los de los anuncios de Malibú (llega 38 segundos taaaarde) e iba un poco lleno de mierda.
Entro y bueno, tampoco sé explicar lo que había por ahí, sólo decir que en la mesita de mi "supuesta" habitación, además de mierda por un tubo habían unas rayitas blancas con las que no entraré en detalles. La terraza también tenía más mierda que el sobaco de una tonta y estaba lleno de plantas de maría y litros de cerveza vacíos. Vamos, un lujo de casa.

Una vez ya en el tren de camino a casa, tuve que aguantar al típico sudamericano pesado que se cree que por decirte cuatro palabritas vas a caer rendida a sus pies, se pasó todo el señor viaje con la mirada puesta en mi y yo intentando no prestarle atención viendo una peli en el portatil. Cada vez que me quitaba los auriculares seguía picando piedra, al final el hombre de al lado mío tuvo que intervenir porque era bastante plasta.
Por lo demás, bueno, recibí más llamadas que en toda mi vida junta, los del vagón cada vez que sonaba el teléfono se reían porque parecía una centralita de telefónica...

Cuando llegué a casa y le conté todo a mis padres nos decidimos (obviamente) por el primer piso que había visto pero que tenía que hablar con la chica el tema del dinero porque lo veía muy caro. Menos mal que cuando llamé y le conté el asunto me dijo que se había equivocado al explicarme el precio y...¡¡¡qué alivio!!!

Oficialmente ya puedo decir que...TENGO HABITACIÓN EN BARNA!!!!PRECIOSA, MARAVILLOSA Y MÍA! SÓLO MÍA!

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