Se me cayó la venda

Hay que ver como cambia la vida y como cambia una misma.
Un día te levantas, te miras al espejo y no ves a la persona que solías ser, sólo un reflejo de lo que antaño hubo.

Tus sueños, esperanzas e ilusiones mermadas sin apenas haberte dado cuenta.

Es triste ver como todo eso puede perderse sin que te hayas percatado. Lo das todo por alguien, piensas que con esa persona vas a ser feliz pero de la noche a la mañana todo se desvanece y te encuentras perdida, débil, sin reconocerte. ¿Cómo el querer a alguien te puede nublar tanto la vista?

Por suerte o por desgracia a mi se me ha caído la venda de golpe y la vuelta a lo que era la realidad, la de verdad, no la que yo creía que era, es más dura de lo que pensaba.

Ahora toca volver a encontrarse a una misma, relajarse y decidir qué hacer aunque duela dejar atrás ciertas cosas que creías que te hacían feliz, qué coño...te hacían feliz.

Espero que esta sea la última vez en mi vida que me vuelva a pasar esto, aunque desgraciadamente eso no se puede controlar.

Dejemos que el tiempo pase, que la herida cure y que cada vez que se mire la cicatriz una se sienta fuerte de haber pasado todo lo que ha pasado y saber que se puede superar.

Ahora necesito tiempo para encontrarme, tiempo para saber qué quiero hacer y retomar los sueños e ilusiones que una vez tuve sin mirar atrás.

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